Sí. Se puede tener una protrusión o incluso una hernia discal y no sentir ningún dolor. Y es mucho más frecuente de lo que la mayoría imagina.
Cuando hacemos una resonancia magnética de la columna, es habitual encontrar alteraciones en los discos en personas que se encuentran perfectamente. Esto es clave: una imagen anormal no significa necesariamente que exista una enfermedad, ni que sea la causa del dolor.
¿Qué dicen los estudios sobre las hernias sin síntomas?
El estudio del New England Journal of Medicine
Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine analizó con resonancia a 98 personas sin dolor de espalda. Los resultados fueron llamativos:
- 52 % presentaba algún abombamiento discal.
- 27 % tenía una protrusión.
- 1 % mostraba una extrusión.
Y todas ellas estaban asintomáticas.
Lo que confirman las revisiones posteriores
Estudios posteriores han confirmado que estos hallazgos son comunes. Una revisión sistemática encontró que, en personas asintomáticas menores de 50 años:
- Alrededor del 19 % tenía una protrusión discal.
- Cerca del 2 % tenía una extrusión.
Además, la frecuencia de las alteraciones discales aumenta con la edad.
Una protrusión en la resonancia no explica por sí sola el dolor
Encontrar una protrusión en una resonancia no permite afirmar que el dolor venga del disco. De hecho, muchas personas conviven durante años con estas alteraciones sin saber que las tienen.
Protrusión y extrusión: no son lo mismo
Conviene diferenciar ambos conceptos:
- Protrusión: deformación localizada del disco.
- Extrusión: salida más importante del material discal. Es mucho menos frecuente en personas sin síntomas.
¿Cuándo sí importa la hernia discal?
La situación cambia cuando hay afectación de una raíz nerviosa. En ese caso, una hernia puede provocar:
- Ciática o dolor que baja por la pierna.
- Hormigueo.
- Pérdida de sensibilidad.
- Disminución de la fuerza.
Aquí la resonancia aporta información valiosa, pero siempre debe interpretarse junto con los síntomas y la exploración física.
Tratar a la persona, no la resonancia
La idea fundamental es sencilla: no debemos tratar una resonancia, debemos tratar a una persona.
- Una resonancia puede mostrar una hernia sin que haya dolor.
- Y puede ocurrir lo contrario: dolor intenso con cambios mínimos en la imagen.
Un dato para recordar
Aproximadamente 1 de cada 4 personas sin dolor tiene una protrusión discal en una resonancia. Por eso, una hernia o protrusión encontrada en una prueba de imagen no debe interpretarse automáticamente como la causa del dolor.
La columna cambia con los años, y muchas de esas modificaciones forman parte del envejecimiento normal. La imagen es una pieza del diagnóstico, pero no el diagnóstico completo.
Bibliografía
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