*Dra. Gemma Mut. Médico Internista. Unidad de Metabolismo Óseo y Fracturas osteoporóticas. HQS Palmaplanas.
A medida que envejecemos, nuestros huesos también lo hacen. Uno de los problemas más comunes y menos visibles del envejecimiento es la osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos, los vuelve más porosos y frágiles, y aumenta considerablemente el riesgo de fracturas, especialmente en cadera, columna y muñeca.
La osteoporosis es una enfermedad sistémica esquelética caracterizada por una disminución de la masa ósea y el deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, con el consecuente aumento de la fragilidad y del riesgo de fracturas. Su prevalencia aumenta considerablemente con la edad, especialmente en mujeres postmenopáusicas, siendo una de las principales causas de morbilidad y discapacidad en la población geriátrica.

El envejecimiento conlleva una serie de cambios fisiológicos que afectan directamente al metabolismo óseo favoreciendo la pérdida neta de masa ósea. Entre ellos destacan la reducción de la formación ósea, el aumento de la resorción ósea, y alteraciones hormonales como la disminución de estrógenos en mujeres posmenopáusicas y la reducción gradual de testosterona en hombres.
Además de los cambios fisiológicos, el envejecimiento se asocia a una disminución de la actividad física, menor exposición solar y cambios nutricionales, como la insuficiente ingesta de calcio y vitamina D, todos ellos elementos clave en el mantenimiento de la salud ósea.
Enfermedades asociadas tales como obesidad, diabetes mellitus, enfermedad renal crónica entre otras, así como el uso prolongado de ciertos fármacos (como corticosteroides) y la menopausia precoz también pueden acelerar la pérdida ósea.
¿Cómo prevenir o retrasar la osteoporosis?
El abordaje clínico de la osteoporosis en adultos mayores debe incluir la evaluación de la densidad ósea, la identificación de factores de riesgo, y la implementación de estrategias preventivas y terapéuticas personalizadas. Estas incluyen cambios en el estilo de vida, suplementos nutricionales y tratamiento farmacológico cuando está indicado. Además, es fundamental aplicar medidas orientadas a la prevención de caídas, dado que éstas son el principal desencadenante de fracturas en este grupo etario.
En un contexto de envejecimiento poblacional global, la osteoporosis representa un desafío prioritario para los sistemas de salud. El desarrollo de estrategias multidisciplinarias de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento efectivo es esencial para reducir su impacto y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Prevenir la osteoporosis es apostar por una vejez con mayor calidad de vida, autonomía y bienestar.


