Dra. Carmen Muñoz. Traumatóloga infantil. Hospital Palmaplanas Quirónsalud
¿Qué es la escoliosis?
Llamamos escoliosis a la deformidad o pérdida de la alineación normal de la columna vertebral.
La escoliosis estructural se produce en tres planos:
- Plano coronal: al ver la columna de frente, se observa una curva hacia la derecha o izquierda.
- Plano sagital: mirando de lado, se alteran las curvas fisiológicas como la lordosis y la cifosis.
- Plano transversal: desde arriba o abajo, se produce rotación vertebral.
Es decir, estamos ante una deformidad en tres dimensiones.

¿Cuáles son sus causas?
Las causas principales son:
- Congénita.
- Del desarrollo (idiopática, por patología neuromuscular o degenerativa del adulto).
Por otro lado, hablamos de escoliosis postural o actitud escoliótica (no es una verdadera escoliosis) cuando la deformidad se produce por espasmo muscular o dismetría (diferencia de longitud de las piernas) y mejora al corregir la causa.
La escoliosis idiopática
Es una desviación lateral de la columna de más de 10º (medido en radiografía), con componente torsional (deformidad en 3D), que aparece durante el crecimiento sin causa conocida.
Factores de riesgo descritos: componente genético, desequilibrio hormonal (GH, melatonina), anomalías tisulares, patología vestibular, causas biomecánicas.
¿Es una patología común?
La escoliosis idiopática del adolescente (EIA) tiene una prevalencia estimada del 3% (curvas de 10-20º), y las curvas >40º solo afectan al 0,1%.
Es 10 veces más frecuente en mujeres.

Historia natural de la escoliosis idiopática
Depende de la magnitud de la curva y la madurez esquelética al diagnóstico.
- Curvas <20º: la mayoría no progresan.
- Curvas 20-29º con potencial de crecimiento alto: 68% riesgo de progresión.
- Curvas 30-59º con crecimiento alto: 90% riesgo.
- Con bajo potencial de crecimiento: solo 10% progresan.
¿Da síntomas la EIA?
El principal motivo de consulta es la alteración de la imagen corporal (giba, deformidad detectada en revisiones pediátricas). El dolor es infrecuente; si hay dolor severo, se debe buscar otra causa.
La limitación funcional es escasa, pero en curvas muy grandes (80-100º) puede verse comprometida la función cardiopulmonar.
¿Cómo se diagnostica?
Es un diagnóstico de exclusión. Se habla de EIA cuando aparece entre los 10 años y la madurez esquelética (80% de las escoliosis en nuestro medio). Es infantil si se diagnostica antes de los 4 años, y juvenil entre los 4 y 10 años.
Exploración física
- Identificar morfotipo.
- Descartar lesiones cutáneas.
- Exploración neurológica completa.
- Tallaje: velocidad y potencial de crecimiento.
- Fecha de menarquia en niñas.
- Observar asimetrías: hombros, escápulas, talle, crestas ilíacas, curvas sagitales.
- Alineación C7-T1.
- Test de Adams de pie y sentado para detectar gibas.

Radiografía
Si el Test de Adams indica escoliosis, se realiza telerradiografía de columna:
- Proyección posteroanterior (con protector mamario).
- Proyección lateral (en la 1.ª RX para definir curva y si se requiere estudio preoperatorio).
La RX permite medir los ángulos de Cobb, localización, balance sagital y valorar riesgo de progresión según la madurez esquelética.
Objetivos del tratamiento
- Prevenir la progresión de curvas leves.
- Corregir deformidades inaceptables.
Opciones terapéuticas
- Observación clínica cada 6 meses.
- Fisioterapia: mejora el tono muscular y balance, pero tiene poco impacto en progresión.
- Corsé ortopédico: modula el crecimiento, evita progresión pero no corrige deformidad. Indicado en inmadurez esquelética (Risser 0-3), curvas >30º o que progresan entre 20-25º. Su efectividad depende del tiempo diario de uso.
- Tratamiento quirúrgico: para curvas >45º o >40º con inmadurez esquelética.


